De Donde Vienen Las Palabras

{h1}

Cualquier investigación que nos informe sobre la producción del lenguaje es importante porque las palabras son las que hacen que los humanos sean especiales.

Quiero decirte algo. Espera, espera, estoy buscando la palabra correcta para comenzar. Simplemente no puedo recordarlo. Oh, ahí está...
Todos buscamos a tientas la palabra correcta, y una vez que llegas a cierta edad, ese torbellino a menudo termina con "Ah, otro momento importante", y la preocupación secreta de que la demencia está a la vuelta de la esquina.
Los investigadores de la Universidad Rice en Houston acaban de descubrir que hay una parte particular del cerebro que nos guía a la hora de elegir palabras. En una exploración del cerebro con resonancia magnética, la corteza temporal izquierda y el LIGF, un área que abarca el área de Broca, conocida por la producción del habla, se iluminan cuando las personas intentan elegir entre dos palabras. Los investigadores también pudieron identificar esas dos áreas como los puntos para la elección de palabras al evaluar a sujetos con daño cerebral.
Cualquier investigación que nos informe sobre la producción del lenguaje es importante porque las palabras son las que hacen que los humanos sean especiales.

Nadie sabe cuándo comenzó a hablar la gente, pero los antropólogos asumen que la conversación vino cuando emergimos como completamente humanos, hace unos 200,000 años. Por supuesto, hubo comunicación antes de eso. Todos los animales tienen formas de transmitir sus sentimientos a los demás: los perros ladran, los pájaros cantan, los monos chillan, pero en la mayoría de los casos los individuos están llamando a su situación inmediata. Esa comunicación es importante porque esas llamadas pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Pero se vuelve interesante cuando los animales tienen algo más que decir además, "¡Ayuda! Esa águila me va a comer". Y no son solo los humanos quienes eligen las palabras correctas.
Los antropólogos han arrastrado equipos grabados al campo para descubrir exactamente lo que los primates no humanos se dicen unos a otros. Registraron a los animales en diversas situaciones sociales y luego volvieron a reproducir las grabaciones para ver las reacciones de los animales. Resulta que los monos pueden identificar llamadas de compañeros de tropas individuales, es decir, "conocen" las voces de los demás y usan esta información de manera selectiva. Y los gruñidos, las llamadas y los gritos de los primates llevan más información que la reacción emocional del miedo o la satisfacción. En otras palabras, tienen palabras, de algún tipo.
Por ejemplo, las madres de monos rhesus pueden decir si sus hijos están realmente en problemas. Cuando parece que un joven está siendo atacado por un familiar, lo llaman de manera falsa y las madres los ignoran. Pero si el niño está siendo atacado por un no familiar, alguien que realmente podría lastimarlo, la madre saldrá corriendo. Y el niño hace esto usando "palabras" solo.
Las palabras que elegimos los primates son especialmente importantes en las interacciones sociales.
El antropólogo John Mitani, de la Universidad de Michigan, analizó la forma del clásico "chivatazo" del chimpancé masculino, una llamada que comienza con un bajo "eh, eh, eh" y luego comienza a gritar. Comparó esta llamada de dos sitios en Tanzania y descubrió que los hombres modulan sus voces para que se parezcan unos a otros, por mucho que tengamos en cuenta el acento de otro país o cultura cuando nos movemos. Sonar como el uno al otro, piensa Mitani, es importante para los chimpancés machos porque están estrechamente unidos. Los machos se juntan, patrullan las fronteras de un territorio y cazan juntos.
No sabemos por qué exactamente los humanos desarrollaron su juego de palabras más allá de gruñidos y gruñidos. Pero al hacerlo, obtuvimos la capacidad de hablar más de depredadores y más que unos de otros.
A diferencia de otros primates, podemos elegir las palabras adecuadas para describir un sueño o hablar sobre nuestros objetivos. Podemos contar una historia, o escribir una columna, si solo podemos encontrar las palabras correctas.

  • Video - Los chimpancés salvajes de Jane Goodall
  • Top 10 misterios de la mente
  • Habilidades animales asombrosas
Meredith F. Small es antropóloga en la Universidad de Cornell. También es autora de "Nuestros bebés, nosotros mismos; cómo la biología y la cultura moldean la forma en que somos padres" (enlace) y "La cultura de nuestro descontento; más allá del modelo médico de la enfermedad mental" (enlace).

Suplemento De Vídeo: ¿Quién inventó las palabras?- CuriosaMente 7.




ES.WordsSideKick.com
Reservados Todos Los Derechos!
La Reproducción De Cualquier Permitió Sólo Prostanovkoy Enlace Activo Al Sitio ES.WordsSideKick.com

© 2005–2019 ES.WordsSideKick.com